Cronometraje en
Carreras de
Resistencia
En carreras de resistencia como las 24 horas, 12 horas o formatos similares, los equipos comparten vehículos y se relevan durante el evento. El mayor quebradero de cabeza para el sistema de cronometraje no es la duración en sí, sino gestionar los cambios de vehículo y piloto sin que la clasificación pierda integridad.
Cómo funciona en RaceControl
RaceControl permite gestionar carreras por equipos y resistencias. Puedes asignar varios pilotos a un mismo vehículo, o varios vehículos a un mismo equipo, y el sistema mantiene los tiempos individuales y la clasificación del equipo actualizada en todo momento.
Esto elimina la logística de transponders que suele generar errores, retrasos y discusiones. Con RaceControl el cambio de piloto es transparente para el sistema.
Qué pasos hay que seguir para un relevo
Un operario del circuito, desde un móvil, tablet o el propio ordenador, selecciona el kart que va a entrar a boxes y el kart que va a salir a pista. Si el piloto también cambia, puede indicarlo en ese mismo paso.
En el momento en que el nuevo vehículo cruza la línea de meta, el sistema unifica automáticamente los resultados del equipo. Vueltas completadas, vuelta rápida, historial de tiempos... todo se fusiona con total precisión. A efectos de clasificación es como si nada hubiera ocurrido. El nuevo dorsal aparece de inmediato en los video marcadores, de modo que el kart que se ve en pantalla siempre corresponde con el que está en pista.
A partir de ese momento, el kart que entró a boxes queda libre y puede reasignarse a otro equipo más adelante.
Qué ocurre si no hago el relevo a tiempo
En carreras de resistencia hay mucho en juego, nervios a flor de piel y operarios al 200% de ocupación. A veces es imposible estar pendiente de la dirección de carrera por motivos ajenos a tu voluntad. Si un kart sale a pista y no registraste el relevo, o incluso si te equivocaste de vehículo, puedes deshacer la fusión y rehacerla hasta varias vueltas después de que el nuevo kart esté compitiendo.
Cómo se hacía hasta ahora
Tradicionalmente, un operario debe desmontar el transponder del vehículo que entra a boxes y montarlo en el nuevo. Es una operación aparentemente sencilla, pero puede provocar retrasos que no dependen de la buena voluntad del operario. Tu tiempo de cambio de kart queda sujeto a la suerte de esa manipulación. Aunque al final del evento te van a tocar cambios rápidos y lentos por igual, en el momento se genera mucha tensión.
Este método tiene además un problema de seguimiento. Al cambiar el transponder, el nuevo kart sale a pista con la identidad del anterior. Por ejemplo, sales con el kart 6 pero en pantallas y resultados apareces como kart 1. Llega un punto en que ni operarios, ni espectadores, ni los propios equipos saben quién es quién. Seguir la carrera se vuelve imposible.
Cambio de careta o frontal
Algunos circuitos instalan el transponder en la careta frontal del kart. Al hacer el relevo, el equipo cambia la careta entera y con ella el dorsal y el transponder. De esta forma el número visible coincide siempre con el que registra el sistema y la carrera se puede seguir perfectamente. Además, esta operación la realiza el propio equipo, así que lo que ganes o pierdas en el cambio depende exclusivamente de ti.
Es un método muy efectivo. La única pega es que requiere transponders especiales, habitualmente más caros y alimentados por batería, capaces de funcionar a mayor altura que los convencionales. También necesitas que toda tu flota de karts disponga de caretas con un sistema de intercambio rápido.
Ventajas de usar la app o las pantallas de laptimer
No vamos a descubrir la rueda, los laptimers son ya cotidianos en prácticamente cualquier carrera o resistencia, ya sea en aplicación o en sistemas dedicados. Casi todos funcionan con GPS externo de alta frecuencia y dan tiempo por vuelta, parciales y delta. Información muy útil para aprender un trazado, pulir una curva concreta y corregir sobre la marcha.
Si bien el resultado es casi perfecto en la mayoría de los casos, el GPS tiene límites que no se pueden esquivar. El receptor interno del propio teléfono es casi siempre insuficiente para la precisión necesaria, y en ambos casos un trazado mixto con zonas techadas, un túnel o las montañas y edificios cercanos introducen errores de posición, cortes y tiempos de vuelta erróneos. En un circuito indoor directamente no hay nada que hacer.
Y hay algo de más fondo. Todo eso pierde valor cuando el piloto ya se sabe la trazada. A partir de cierto nivel la información que necesita no está en el delta, sino en lo que está pasando alrededor... a cuánto va el rival directo, cuánto queda de sesión, si hay bandera amarilla, si le ha caído una sanción o si el equipo necesita que entre a boxes. Un laptimer tradicional no puede llegar ahí, porque solo se mide a sí mismo.
Ahí es donde entra el módulo de laptimer de RaceControl. La información no la calcula el dispositivo, la manda el cronometraje oficial de la carrera, de modo que los tiempos son exactamente los mismos que salen en la clasificación y llegan a la milésima, sin depender de la cobertura GPS ni del techado. En el caso de la aplicación no hay inversión para el usuario, porque el piloto la abre desde su propio teléfono. Tienes el detalle de las dos opciones en la página de software de cronometraje.
Comunicación con el equipo
En una resistencia el piloto necesita feedback constante, y es aquí donde más se nota. Desde el muro, el equipo sigue la evolución vuelta a vuelta y puede mandar mensajes a la pantalla del piloto. Cuando el mensaje espera respuesta, el piloto contesta de un toque con las opciones rápidas configuradas, un sí o un no, sin escribir y sin apartar la atención de la pista. También hay comunicación de voz en ambos sentidos, que el piloto abre con el botón en pantalla o desde el propio botón del auricular.
Con las pantallas de volante los mensajes funcionan igual, con ciertas ventajas, como los botones físicos o una mejor visibilidad de día. En este caso sí es el circuito quien debe proporcionar el hardware y su instalación previa.
